La clave es la parte esencial del cifrado de sustitución simple. No es una palabra clave ni un desplazamiento numérico; es el alfabeto cifrado completo escrito en el orden de sustitución. Para español, la clave debe incluir todas las letras admitidas, incluida la Ñ.
La herramienta admite varios alfabetos de idioma, incluidos español, inglés, ruso, alemán, francés, italiano, portugués y turco. Los caracteres que no pertenecen al alfabeto detectado se dejan intactos, por lo que es fácil conservar espacios, comas, puntos, números y formato mientras solo se cifran las letras.