El cifrado Gronsfeld es un cifrado polialfabético clásico que funciona como una secuencia de desplazamientos César. En lugar de usar un único desplazamiento fijo para todo el mensaje, usa una clave numérica en la que cada dígito define un desplazamiento distinto.
Por ejemplo, con la clave 314159, la primera letra se desplaza 3 posiciones, la segunda 1, la tercera 4, y así sucesivamente. Cuando se llega al final de la clave, los dígitos se repiten desde el principio hasta procesar todo el mensaje.
Durante el descifrado, la misma clave numérica se usa en sentido inverso: cada letra cifrada retrocede según el dígito correspondiente. Los espacios, la puntuación, los números y los símbolos que no pertenecen al alfabeto seleccionado normalmente se conservan sin cambios.